Entre dos cumbres

por Nadine Heredia *
La recolonización de América Latina
Nadine Heredia *

Entre los días 13 y 16 de mayo, se realizaron en Lima dos acontecimientos birregionales. Una fue la cumbre oficial de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALCUE) que albergó a jefes de Estado y a más de 60 representaciones de los dos continentes y se desarrolló en ambientes apartados totalmente del contacto con la ciudadanía, mediante cercas metálicas y un sistema de seguridad ad hoc. Y la imagen de una cumbre entre rejas se contrapuso a la algarabía (en parte por la emoción y en parte por la desorganización) de la cumbre paralela: La Cumbre de los Pueblos (CdP), que finalizó con un acto de masas en la plaza Dos de Mayo. A dos semanas de culminadas las cumbres toca hacer un balance de cómo se desarrollaron y cuáles han sido sus implicancias.

Contextualizar un hecho siempre permite comprender mejor lo que está en juego, el porqué de las diversas posiciones, su desa-rrollo y su proyección. Por eso es importante saber que al iniciarse las cumbres el panorama se presentaba disímil para la Unión Europea (UE) y para América Latina, los dos actores participantes.

La Comunidad Andina de Naciones (CAN), como uno de los bloques en el ámbito regional latinoamericano, atravesaba (y lo sigue haciendo) por una de las peores crisis debido a la conducta separatista de los gobiernos del Perú y Colombia al aventurarse en negociar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos a espaldas de la subregión. Esto, como es bien sabido, provocó el rechazo de los demás miembros del bloque y el retiro de Venezuela. Ciertamente, la idea de unidad y de integración que debería fomentar la CAN se enfrenta a contradicciones entre las opciones políticas de cada país. Por un lado, el eje Bolivia - Ecuador busca, primero, la consolidación de sus mercados internos y el desarrollo con mayor inclusión social mirando hacia una integración latinoamericana; y por otro lado, Perú y Colombia se exhiben como países ávidos de inversión extranjera a como dé lugar y llanos al libre comercio y a firmar tratados bilaterales afianzando más el modelo neoliberal. Este es el panorama de una América Latina desorganizada y dividida, con problemas incluso de política internacional entre sus miembros como en el caso del conflicto Colombia-Ecuador-Venezuela. Estando así la situación, era de esperarse que no existiera una posición unánime alrededor de los temas de la cumbre de Lima, a saber: Pobreza (desigualdad social e inclusión social) y Desarrollo Sostenible (medio ambiente, cambio climático y energía) y menos sobre el Acuerdo de Asociación que ha ofertado la UE. De hecho, estas discrepancias ya se habían advertido en declaraciones internacionales como en la de Tarija, donde se muestran las diferentes visiones que los países miembros tienen del desarrollo y del componente comercial de la CAN que imposibilitan la negociación a una sola voz.

En el caso de nuestro país, las enormes ganancias de la empresas transnacionales que explotan nuestros recursos, como producto de los extraordinarios precios internacionales, han favorecido el crecimiento deformado de nuestra economía profundizando la desi¬gualdad y bloqueando la integración de los mercados internos. La explotación mediática de este crecimiento expresada en la propaganda “el Perú avanza” ha contagiado principalmente el estado de ánimo de la gran empresa y, por otro lado, despertado el espíritu reivindicativo de los trabajadores y de los movimientos sociales del interior. La bonanza macroeconómica ha obnubilado al Ejecutivo a tal nivel que las justas protestas de los trabajadores son presentadas como atentados contra el país, queriendo justificar de esta manera las normas legales que buscan criminalizar la protesta social. En realidad, se viene consolidando un uso autoritario del poder. Así las cosas, la cumbre oficial se desarrolló en un escenario nacional donde las mayorías se muestran predispuestas a la protesta y movilización en contra del aumento de la canasta básica y, en el interior del país, por la ausencia de soluciones a las demandas de los movimientos regionales y las reivindicaciones de los trabajadores.

Por su lado, la UE se ha constituido en un bloque más o menos consolidado que participa como la más importante fuente de inversiones y cooperación no reembolsable para América Latina y como su segundo socio comercial.

La UE está promoviendo la firma del Acuerdo de Asociación con la CAN que supone tres componentes: diálogo político, apertura económica y cooperación para el desarrollo social. Pero ¿por qué quiere la UE apresurar la firma de este convenio si para ella la CAN sólo representa el 5% de su comercio exterior? Como ya lo hemos señalado, la UE es la principal fuente de inversión de latinoamérica y es ahí donde se encuentra el atractivo: en invertir en condiciones muy favorables para el capital extranjero ante la imposibilidad de los inversionistas nacionales. De hecho, las transnacionales europeas se vienen apropiando ya de importantes empresas de servicios públicos y telecomunicaciones producto del acelerado proceso de privatizaciones vivido desde hace más o menos 15 años en América Latina. También invierten en la explotación de nuestros recursos naturales, afectando la vida de las comunidades y la biodiversidad, amén de los actos de corrupción apañados por los gobiernos nacionales que les abren paso. Ciertas acciones de las transnacionales han sido abordadas en el Tribunal de los Pueblos constituido como uno de los espacios de la CdP, donde una treintena de empresas que funcionan en América Latina y el Caribe, fueron juzgadas y sancionadas moralmente por personalidades de la sociedad civil de Europa y América Latina.

Los otros componentes del Acuerdo de Asociación como son el diálogo político y la cooperación no son más que instrumentos para facilitar las negociaciones comerciales. Mediante ellos, la UE trata de adecuar el sistema político y económico de las naciones a las propias necesidades del bloque europeo o por lo menos a la de los países con mayor fuerza dentro de él, impidiendo el desarrollo de políticas soberanas, en este caso, de los países de la CAN.

Otra motivación más, de índole política, empuja a la UE a impulsar los acuerdos de asociación. Europa no puede, más bien no quiere, quedarse atrás en el escenario mundial mirando cómo los Estados Unidos han propiciado una carrera de firmar TLC con los demás países incluso rompiendo la unidad de bloques regionales. Al pretender proyectarse como potencia, la UE necesita evitar verse rezagada en la participación económica y política en el mundo.

Los acuerdos de asociación propuestos han sido severamente cuestionados, en buena parte porque no reconocen las asimetrías entre los firmantes ni establecen mecanismos compensatorios. La firma de estos acuerdos obligaría a los países de la CAN a abrir del todo su mercado interno, aumentaría el acceso de la UE a la mano de obra barata, abriría los mercados latinoamericanos de compras públicas, facilitaría la penetración de inversiones europeas beneficiando a sus transnacionales en desmedro de nuestra biodiversidad, la contaminación ambiental y los derechos de los trabajadores. Por eso, es importante que se cumpla con la exigencia que desde diferentes sectores políticos y sociales se viene planteando para que el gobierno peruano dé a conocer cuál es la propuesta de la UE e implemente mecanismos de información y participación para que la propuesta sea debatida por las organizaciones sociales y civiles evitando así que se apruebe sin mayor discusión en el Congreso de la República como ha venido sucediendo con los TLC a nivel regional.

Con todo esto, estamos frente a una UE audaz y agresiva en el afán de no quedarse aplazada en el reparto del mundo, con un discurso ambiguo y contradictorio que por un lado ensalza la negociación con la CAN pero por otro acepta en minicumbres la negociación bilateral.

La realización de las cumbres

La CdP se proyectó desde el inicio como una cumbre paralela a la oficial pese a que el gobierno quiso tildarla de “anticumbre” y desarrollar una campaña de desprestigio hacia quienes apoyaban u organizaban este encuentro. Las fuerzas sociales que organizaban la CdP y las fuerzas políticas que la acompañaban se constituyeron en un motor efectivo para la realización de los diferentes talleres y el acto de masas central, donde convergieron las representaciones de los movimientos sociales y los partidos y movimientos políticos contestatarios al neoliberalismo. Este entendimiento, que no era un objetivo inicial de la cumbre, se convirtió en un efecto positivo de la organización y en una fortaleza para enfrentar los ataques del gobierno pues ahora las organizaciones sociales, campesinas, sindicatos, ONG,s y demás asociaciones de la sociedad civil caminaban junto con las organizaciones políticas proponiéndose los mismos objetivos y la misma plataforma.

Fruto de los debates internos de 4 días de trabajo en talleres variados, la CdP planteó en un documento concluyente la necesidad de:
“una integración distinta basada en la libre determinación de los pueblos, el respeto al medio ambiente, a los derechos humanos y a los procesos democráticos emprendidos por aquellos gobiernos que se alejan del neoliberalismo y buscan para sus pueblos relaciones de igualdad con todos los países del mundo”

En cuanto a la firma del acuerdo de asociación, el Perú oficial ha insistido en que las relaciones sean bilaterales, pretendiendo así resquebrajar la débil unidad de los países andinos agrupados en la CAN, mientras que la CdP no acepta el acuerdo de asociación tal y como lo proponen y apuesta por una negociación en bloque, el reconocimiento de las asimetrías existentes y de la deuda histórica que Europa mantiene frente a América Latina. En su declaración final rechazan dicho acuerdo por considerarlo un instrumento de dominación bajo su estrategia “Europa Global: Competir en el mundo”:
“rechazamos el proyecto de Acuerdos de Asociación propuesto por la UE y avalado por diversos gobiernos latinoamericanos y caribeños que sólo buscan profundizar y perpetuar el actual sistema de dominación que tanto daño ha hecho a nuestros pueblos”.

Con esta declaración hecha pública en el acto de masas del 16 de mayo con la presencia del presidente de Bolivia Evo Morales y del líder de la oposición en el Perú el Comandante Ollanta Humala, se dio por culminada la CdP que logró reunir a centenares de representantes de la sociedad civil y política latinoamericana, caribeña y europea en contra del neoliberalismo y de los acuerdos de asociación tal y como lo están presentando actualmente la UE. Las numerosas organizaciones que ahí se dieron cita no establecieron, sin embargo, un mecanismo de seguimiento de las luchas que se proponen en su misma declaración. Este es un tema que debieran tomar como propio las organizaciones sociales y políticas peruanas para fiscalizar la intención separatista del gobierno que busca negociar bilateralmente con la UE el acuerdo de asociación a espaldas de la CAN.

Los temas oficiales de la cumbre también han sido abordados diferencialmente. Con respecto a la pobreza y la inclusión social, la cumbre oficial establece que como mecanismo de la reducción de la pobreza es vital el crecimiento económico y concluye en un conjunto de recomendaciones para apoyo a los más pobres, creando mecanismos paliativos para “compensar” el carácter inhumano del sistema neoliberal. Por su lado, la CdP, recordó que “la principal causa de desigualdad es la primacía del mercado por sobre los derechos de las personas”. Asimismo, la CdP hizo hincapié en señalar el trato inhumano, hostil y denigrante que muchos Estados Europeos confieren a los migrantes atentando así contra los Derechos Humanos y propiciando la exclusión de varios sectores poblacionales. Es curioso, pues, que se pretenda promover acuerdos de libre comercio de capitales e inversiones, mientras se colocan innumerables restricciones al libre tránsito de personas que es la meta misma de todo sistema civilizado.

Con respecto al cambio climático, la cumbre oficial hizo un recuento de los encuentros mundiales donde se aboga por la conservación del medio ambiente y la creación de un gran fondo para su real defensa. La CdP ha señalado, por su parte, que son bienes estratégicos los bosques, ríos, nevados, lagos y que deben verse como un patrimonio que pertenece a las respectivas naciones y que son factores de salvación de la humanidad toda. Por ello, se exige una política de preservación y respeto a la soberanía de los estados y a la preservación de los territorios de los pueblos originarios, comunidades campesinas y nativas.

Empero, más allá de las diferencias entre las dos cumbres, lo que ha estado en juego ha sido cómo quiere América Latina insertarse en el proceso de globalización. Europa ya lo ha planteado, su norte es “competir en el mundo”, pero el nuestro aún no está definido. En parte, por la falta de integración de nuestros bloques regionales y por las diferentes posiciones políticas al interior y, además, por el lobby realizado por otras naciones que tratan de mantenernos en el modelo primario-exportador. La propuesta de la cumbre oficial y en especial del Perú oficial es hacer participar al país como parte del mercado mundial, siguiendo la tradición colonialista que desde hace más de 500 años se aplicaba en el Perú. Pero, es eso lo que realmente necesita latinoamérica para salir del subdesarrollo? Evidentemente no. Latinoamérica requiere, en primer lugar, tener una conciencia histórica que rechace cualquier tipo de modelo impuesto y explotador de nuestros recursos que por años nos ha marginado del verdadero desarrollo. En segundo lugar, necesita trabajar más el tema de la integración regional fomentando un modelo económico de integración que priorice el comercio justo y el libre tránsito, donde los derechos económicos, políticos, sociales y culturales sean prioritarios a la vez que se promueve la industrialización como vehículo para el desarrollo. Así podremos decir que estamos insertados en el mundo global con capacidad de decisión y negociación con otras naciones que ahora quieren seguir tratándonos como cholitos. ♦



* COMUNICADORA SOCIAL. MAESTRÍA EN SOCIOLOGÍA. COLÓN EN LA HISPANIOLA.

Comentarios

Este es el articulo mas estupido que he leido

lo escribio un retardado mental o alguien de 8 años? no sabia que esta revista publicaba literatura infantil

nadine heredia???

No es esta ama de casa la esposa de Humala? aquel personaje retrograda y troglodita que quiere regresar a la epoca de Velazco?? no hay mejores personajes para publicar articulos en esta revista?

Totalmente de acuerdo...

Según entiendo Le Monde Diplomatique es un medio muy prestigioso, no entiendo como pueden dar cabida a artículos de tan poco nivel con el de esta señora, mi hija de 6 años pudo haber escrito algo mejor!